Apuntes de feria: glosas al margen antes de cerrar el cuaderno

El pasillo de la feria olía a tinta nueva y a café recalentado. Nos sentamos en un banco de madera con tres tomos prestados y un cuaderno de espiral, sin prisa por terminar el capítulo y con ganas de anotar lo que el dibujo ya decía antes que el texto.

La consigna del grupo era modesta: elegir una herramienta según el tipo de página, no según la moda del mes. Cada quien trajo un ejemplo distinto y dejó una glosa corta al margen, con lápiz, para poder borrar sin drama.

Globos densos y un primer borrador

En una doble página llena de diálogo técnico, alguien abrió un traductor manga ia solo para despejar el sentido general. Leímos el borrador en voz baja, marcamos las frases que sonaban a informe y las reescribimos como si las dijera el personaje que está de espaldas, no un narrador invisible.

Series que ya conocemos de memoria

Para el tomo de estantería, el que llevamos releyendo desde el instituto, bastó un traductor manga que dejara los nombres propios quietos y el original a la vista. Comparamos dos globos seguidos y tachamos un adjetivo que alargaba la réplica más de lo que permite el bocadillo.

Color, scroll y otro pulso

El siguiente archivo era vertical y a todo color. Quien lo traía pidió un traductor de manhwas acostumbrado a ese ritmo, porque los efectos de sonido caen entre viñetas largas y no en una esquina de página impresa. Dejamos tres onomatopeyas en coreano y una glosa de una línea, sin intentar traducir el ruido como si fuera una frase.

Un cuadernillo que no está en catálogo

Al fondo de la bolsa apareció un doujinshi grapado, con un chiste que solo entiende quien fue al mismo círculo. Ahí recurrimos a un traductor de doujinshi capaz de convivir con márgenes estrechos y con apodos que no figuran en ningún diccionario. No buscábamos una versión de imprenta: solo reírnos antes de que cerraran el stand.

Lo que otros grupos ya circularon

Antes de irnos, pusimos al lado una traducción de manga que ya pasaba de mano en mano, para ver qué decisiones repetiríamos. La lista final cupo en media hoja:

Guardamos el cuaderno con el elástico y salimos cuando empezaban a plegar las mesas. La feria no nos dio un capítulo perfecto, pero sí un criterio para la próxima página.

Crédito: Equipo MangaTranslate / ficory LLC.